RETO DE 21 DÍA: ENERO

11 de Enero de 2018


¡Te propongo un año de retos!

Iremos cambiando los retos mensualmente, si tu quieres en lugar de cambiarlos puedes ir añadiéndolos en el día a día.


Reto de Enero:

ESTIRARSE EN LA CAMA

por lo general la mañana la solemos comenzar con sobresaltos (despertador) y estrés… despertar a los niños, preparar desayunos, ropa, mochilas, almuerzos, comidas, mandar a los peques al colegio y seguido ir nosotros a trabajar…


Te acuerdas cuando eras pequeño y te estirabas al despertarte…? te propongo que lo recuperemos!

Vale la pena adelantar un poco el despertador y levantarnos sabiendo que vamos a dedicar los primeros momentos del día, a sentirnos mejor. 


Poco a poco con algunos ejercicios suaves, nos despejarán más que un café ¿Quieres saber cómo? 

Beneficios de estirarse en la cama

1. Activa los músculos, porque el cerebro lanza más señales sobre su estado al estirar y los prepara para la actividad posterior.

2. Disminuye el estrés y produce sensación de bienestar, ya que libera tensión acumulada en los músculos por malas posturas mantenidas.

3. Mejora la respiración mientras vas hacia el estiramiento, y aumenta la coordinación entre el ejercicio y el ritmo respiratorio.

 4. Mejora la conciencia postural. Saber dónde están las distintas partes del cuerpo ayuda a mejorar nuestra coordinación motora entre los distintos músculos y a sentir cómo se comportan para saber controlar el estiramiento o una actividad.

5. Ayuda a aumentar la flexibilidad de las articulaciones, ya que mejora las propiedades mecánicas y la comunicación entre los tendones y los músculos, y permite llegar al final del movimiento con menos rigidez.

6. Facilita que la circulación sanguínea aumente en los músculos mejorando la nutrición y la irrigación en ellos.


Por la mañana es un buen momento para desentumecer los músculos y lubricar las articulaciones con unos estiramientos, siempre teniendo en cuenta que deben ser muy suaves, ya que nuestro cuerpo no está preparado en este momento para grandes esfuerzos. 

De esta forma ponemos en marcha nuestro metabolismo y comenzamos a sentirnos activos progresivamente, mientras prevenimos posibles dolores musculares o contracturas a lo largo del día. 

Empezamos tumbados boca arriba con el cuerpo relajado respirando de forma profunda, sintiendo que dirigimos el aire hacia el abdomen lentamente hasta hincharlo al máximo, para después ir soltándolo también muy despacio. 


Cada ejercicio lo podemos realizar entre unas 5 y 10 veces dependiendo del tiempo del que dispongamos y de cómo nos sintamos. Después estiramos las piernas, siempre con cuidado y sin sentir dolor y movemos los pies hacia delante y hacia atrás, notando como se relaja la parte de los gemelos. 

Flexionamos las piernas, con las plantas de los pies apoyadas en la cama, levantamos una y cruzamos las manos por debajo de la rodilla, después la extendemos estirando y repetimos el proceso con la otra pierna. 

Volviendo a la posición inicial, tumbados boca arriba, estiramos los brazos en paralelo como si quisiéramos alcanzar el techo y hacemos rotaciones de muñecas. Para acabar subimos los brazos sobre la cabeza y nos estiramos por completo (sin olvidar hacerlo suavemente) como si quisiéramos crecer. 

Y ya podemos levantarnos ¡Menuda diferencia! 



Pero ten en cuenta lo siguiente:

1. Los estiramientos al despertarse deben ser muy suaves, llegando lentamente al final del recorrido posible hasta una sensación final agradable. En posición de estiramiento, los rebotes suaves activan los músculos.

2. Es importante no aguantar la respiración mientras estiras porque aumenta la presión intraabdominal y se produce antes la fatiga muscular.

3. Mantener buenas posturas durante los estiramientos hace que otras partes no se dañen y es fundamental para que el estiramiento sea efectivo.

4. Aprende, con ayuda de tu fisioterapeuta, los mejores estiramientos para ti.