Experiencia de una alumna de Hipopresivos durante un año.

Gracias, Elena!!


Lo que ha supuesto la gimnasia hipopresiva en mi vida:

Hace un año ya que vi en facebook (para que luego digan que en facebook solo se chismorrea) un anuncio sobre las ventajas de la gimnasia hipopresiva, menudo hombrecito, el primer punto creo era (solucionar la incontinencia urinaria), ole! a mi que me gusta correr, saltar, bailar… y andaba con cuidadín, ya que no era mucho, pero se me escapaba…

UF! pero donde va a ser esto, y cuanto costará…

Rehabilitación Beraun, al ladito de casa, con gente conocida y precios de barrio, asequibles.
Pues me animé a preguntar de que iba eso…
… la primera impresión es la fé ciega, vale tía tu sabes, me lo creo, tu dirás cuando empezamos…

Respiración: no pensé que esto sería tan difícil, inspiras una vez y exhalas TRES!!!! como se puede hacer eso!!! que saco después de la segunda, LOS HIGADILLOS???

Poco a poco lo voy pillando, yo soy de ritmo caribeño para esto y para todo.

Vale, respiración controlada!. la primera mejora que siento es
NO ME CANSO AL SUBIR ESCALERAS CUANDO LLEGO TARDE A UN SITIO, IUJUUUU!!!!

Ya! pero yo venía a solucionar lo de la incontinencia…

Decoactar… ja, ja,ja…. despertar a los serratos… ja,ja,ja… ABRIR COSTILLAS!!!…
descubro otra mejora

Me siento bien, tengo ganas de ir, me rio (por que no entiendo nada )pero Itxaso no desiste en explicarlo una y otra, y otra vez…

Ya, ya pero hay que respirar al ritmo, mantener la posición, crecer…

Lo de crecer, sacar pecho y bajar los hombros lo pillo y ahora voy RECTA por la vida, esto me soluciona los continuos dolores de espalda, cervicales que llevaba encima a causa de trabajar delante de un ordenador y del estrés de tener dos pequeñuelas en casa.
Otra frikada que me trae como consecuencia de hacer hipopresivos en sentarme a trabajar en una pelota de estas suizas.

Como hay que mantener el equilibrio muevo, ejercito y fortalezco músculos que ni siquiera sabia que existían. Me niego a pronunciar ninguno.

… y lo de la incontinencia?? has notado alguna mejora??? no se???

Pueeees, la verdad es que ayer estuve en la fiesta de la primavera, bailando como una loca, SALTANDO!!!! y… es verdad, no se me escapó ni una gota!!!!!
Toma, toma, TOMA!!!! sin darte cuenta esos musculitos que estropeamos cuando sacamos a un bebe de dentro se van arreglando, van cogiendo TONO ( no se de que color pero van cogiendo TONO)

Y ahora qué!

Hay que seguir, por que esto es como hacer dieta y luego dejarlo, que coges los kilos de nuevo, esto es metodología, igual que lavarte los dientes, Todos los días.

Bueno, esta es otra, dos días voy a Hipos y los otros 5 hago yo por mi cuenta.
El mejor chiste del año!!! intento durante poco menos de dos meses, hacer elíptica y luego mi tabla de hipopresivos otros dos días, ya van 4 de 7.

Pues eso, dos meses me dura la venada.

Así que los resultados son más lentos, claroooo!!!

NO me importa mucho voy a mi ritmo y lo paso genial.

A ver a ver, más mejoras….. NO TENGO LA TRIPOTA DE ANTES!!!, me sientan mucho mejor los bikinis, los cinturones van a otro agujero mas adentro, centímetros de los que anuncian en la tele, sin tomar ninguna porquería!!!!
otro iuju!!!

Ya la monda es cuando siento al mantener relaciones MAS COSQUILLAS, ah sí !!!eso también ponía en la lista de para que sirven los hipopresivos… en estas situaciones lo de la resistencia también cuenta y mucho.

Otros iuju!!!

Supongo que los hipopresivos (paraus) no queman calorías como para adelgazar, pero empezar a hacerlos junto con unas sesiones de dietista para mejorar la alimentación familiar, han hecho que vaya más ligera por la vida, con menos volumen.. me siento mucho mejor.

Bueno pues ahora es el momento de creer en mi, de saber que puedo y de empezar otra etapa…
…voy a hacer hipopresivos en mi casa, con todo lo que se, me aguantaré la respiración 15, mejor 10… , para mantener, para reprogramar, para….
… he tenido que hacer una apuesta de una cena para darme ánimos para hacerlo.

Se que puedo, ¿lo lograré?, Viene  buen tiempo, también quiero salir a andar, al monte, ir a la piscina… apneas andando! ya! otro chiste!

Bueno te lo contaré en breve, estaremos en contacto.

Gracias, gracias de verdad! a sido un placer, chungo, pero un placer.

Elena

Experiencia de una Alumna de Hipopresivos durante 8 meses.

Gracias B. U.!!!


LOS HIPOPRESIVOS Y YO

San Sebastián, 8 de junio de 2014

En julio del año pasado oí hablar, por primera vez, de la gimnasia abdominal hipopresiva: una amiga había hecho un curso durante el invierno y nos contaba las maravillas que para ella había supuesto.

En septiembre, cuando acabaron las vacaciones y volví al colegio donde trabajo, me enteré de que, durante este curso, se había ofertado una extraescolar de hipopresivos para familias. Íbamos a ser el primer colegio de Guipuzcoa que ofertase gimnasia abdominal hipopresiva para las madres de nuestros alumnos. Tuve, además, la suerte, de que me coincidieran dos horas complementarias de libre disposición con uno de los días que se habían fijado para esta actividad y, el otro día, tenía jornada intensiva, con lo cual pude apuntarme al curso.

Comenzamos el curso en octubre e Itxaso, nuestra profesora, nos hizo rellenar un test: cuáles eran las razones por las que nos apuntábamos al curso y qué expectativas teníamos en cuanto al mismo. Por aquel entonces yo había oído hablar de que reducía el perímetro abdominal y que reforzaba el suelo pélvico, dos cosas que me iban a venir muy bien. No recuerdo las preguntas del test, pero sí sé que alguna hacía referencia al famoso tabú de la incontinencia urinaria. Además, nuestra profesora traía a clase una camiseta con unos dibujos de unos hipopótamos que hacía propaganda del método y, realmente, era muy gráfica.

Cuando comenzamos el curso éramos un grupo de 6 personas; algunas se conocían ya, pero la mayoría éramos totalmente desconocidas unas para las otras. Recuerdo perfectamente el primer día de clase: la profesora nos dijo que "decoaptásemos": ¿Cómo, qué es eso? Pero, como los críos, nadie preguntaba, todas poníamos cara de pocker y tratábamos de imitar la postura que ella nos decía y que luego nos iba corrigiendo una a una, mil y una veces.

Después de decoaptar vino el abrir costillas: ¡como si nuestras costillas fueran una caja fuerte! Las mías, desde luego, no sabían todavía qué era eso de abrirse; yo procuraba coger aire más o menos como decía Itxaso y luego hacía como que abría costillas, sin saber muy bien qué se esperaba que hiciera.

Además, pretendía que pusiésemos los brazos en posturas imposibles (en ángulo recto, sin "antenas", empujando los codos hacia fuera o hacia arriba según la postura...). En fin, que el dolor de antebrazos era insufrible y relajábamos la postura en cuanto nos quitaba la vista de encima.

Cada día Itxaso nos preguntaba si habíamos notado algún cambio y, por raro que nos pareciese, sí que se empezaron a notar algunas cositas, aunque todavía no sabíamos si había que achacar estos cambios a los hipopresivos. En mi caso, concretamente, fue la percepción de un cambio postural cuando tenía que esperar de pie (en la cola de la caja del super, por ejemplo), y también una mejoría bastante notoria en cuanto al estreñimiento. Además, aunque siempre había dormido muy bien, llevaba una temporada con más nerviosismo y teniéndome que levantar al baño a media noche y, los días que teníamos curso, esto no ocurría.

Así pasaron los tres primeros meses, y llegaron las vacaciones de navidad. Fue un retroceso, porque todavía no habíamos interiorizado bien los ejercicios y, aunque Itxaso insistía en que podíamos introducir algún día extra en casa, creo que nadie lo hacíamos, yo desde luego no. Pero, antes de irnos de vacaciones, Itxaso nos trajo las fotos que nos había sacado cada mes y, ¡sorpresa! ¡se notaba un cambio postural evidente!

Volvimos de vacaciones y tuvimos que empezar casi de cero: Itxaso se desesperó volviendo a corregir posturas que, quince días antes, iban poco a poco mejorando. En este momento teníamos dos bajas en el grupo, ya que dos compañeras se habían lesionado y no podían seguir en el curso. El ser solo cuatro personas hizo posible que la atención fuese mucho más individualizada, era casi una clase particular lo que recibimos en ese momento.

Era enero y yo llevaba casi un mes con lumbalgia. En estos momentos Itxaso nos dijo seriamente que, además de lunes y viernes, días de cursillo en el colegio, deberíamos hacer la tabla de ejercicios en casa también los miércoles. No sé todavía por qué, pero en esta ocasión le hice caso y descubrí que, milagrosamente, tras hacer la tabla tenía mejor la zona lumbar. Hubo un día en que fue tan evidente que no pude achacar la mejoría más que a los hipopresivos: me levanté de la cama arrastrando los pies, debido al dolor lumbar, llegué a la sala, hice la tabla y, cuando me levanté, no  sentía la más mínima molestia. No fue una mejoría milagrosa y definitiva, pero sí que pasé dos horas aproximadamente mucho mejor. En la siguiente clase se lo comenté a Itxaso y me dijo que sí, que los estiramientos realizados con hipopresivos duraban alrededor de las dos horas, mientras que un estiramiento tradicional dura unos 20 minutos. Además, me enseñó algunos ejercicios específicos para cuando está cargada la zona lumbar y, la verdad, son maravillosos.

Hacia marzo, un buen día, fui consciente de lo que Itxaso había estado queriendo decirnos con aquello de "abrir costillas": estaba haciendo los ejercicios y, de repente, no sé todavía cómo, me salió. ¡Fue un descubrimiento sorprendente! Desde entonces me motivé mucho más y comencé a hacer los ejercicios diariamente nada más levantarme. Creo que me llegué a "enganchar" a la tabla de hipopresivos, ya que me encontraba mucho mejor en cuanto a postura se refiere. Además, Itxaso comenzó a decirnos que se nos iba notando que hacíamos los ejercicios en casa, que estábamos mejorando bastante. ¡Nos había costado seis meses, pero por fin sabíamos qué era lo que había que hacer!

El pasado 4 de junio dimos nuestra última clase por este curso. En mi caso, puedo decir que no he notado ninguna reducción del perímetro abdominal, pero sí ha mejorado muchísimo mi postura y, sobre todo, mis molestias lumbares. En cuanto a la incontinencia urinaria, antes de comenzar el curso tenía ligeras pérdidas cuando estornudaba o tosía y eso también ha mejorado muchísimo, ya no tengo por qué cruzar la pierna por si acaso antes de estornudar. También he vuelto a recuperar mi facilidad para conciliar el sueño y vuelvo a dormir de tirón toda la noche.

Probablemente todavía me quede mucho por aprender y mejorar, pero en mi experiencia hasta ahora, todo ha sido positivo, así que Itxaso ha conseguido hacer de mí una incondicional de la gimnasia abdominal hipopresiva. Espero que mis horarios del próximo curso me permitan asistir a esta extraescolar y pueda seguir avanzando en esta disciplina.

Gracias, Itxaso, por tu dedicación y buen hacer.

B. U.